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¿Cómo se convirtió la cerveza en un ingrediente de la cocina belga?
En la carbonada, las salsas, los quesos y los postres, la cerveza aporta mucho más que alcohol: amargor, malta y profundidad.


Conejo a la cerveza: la paciencia en el corazón de la cocina belga
Cocinado lentamente con cerveza, el conejo queda tierno y su salsa gana notas de malta, caramelo y especias. Un auténtico plato de cocina local.


Carbonada flamenca: el sabor del tiempo y de la cerveza
Cocinada lentamente con cerveza y cebolla, la carbonada flamenca cuenta una cocina familiar en la que el tiempo transforma ingredientes sencillos en un plato con carácter.
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